La baja del canje, que pasó de niveles cercanos a 3 a la zona de 2, golpeó precios y dejó oportunidades. Si hay un protagonista claro del nuevo semáforo en pesos es la tasa fija larga, y en particular el T30A7. Incluso dentro de tasa fija, Abalsamo marca como poco atractiva la tasa fija muy corta, frente a CER cortos que hoy muestran mejor valor relativo con break-even en torno al 1,7%. Los fondos comunes de inversión money markets y la tasa fija corta -LECAPs- quedaron fuera de juego por diseño de política económica. Su escenario base es distinto y ve inflación uala casino más cercana al 1,2%–1,3%, en línea con la compresión de tasas.
Un riesgo país de 600 puntos básicos hace que Argentina se siente en una mesa diferente, y que tenga que atender con más atención el panorama global. La narrativa local cautiva y el grueso de los inversores extranjeros aún no tuvo la posibilidad de participar de las exuberantes ganancias de 2024. Para que un CER 2027 resulte atractivo, la inflación debería sostenerse por encima de ese nivel. Siguen mostrando spreads elevados frente a sus pares ley extranjera y no lucen caros en términos absolutos. Funciona como cobertura cambiaria sin pagar la prima de los sintéticos y ofrece convexidad ante un escenario de mayor estabilidad monetaria.
Ese marco explica por qué algunos instrumentos pierden protagonismo y otros vuelven al centro de la escena. La señal del Gobierno fue clara, la administración de liquidez dejó de ser premiada. En ese contexto, distintas mesas —Balanz, Facimex, Mariva y Parakeet— empiezan a coincidir en una lectura común. La reciente colocación del Bonar 2029, el giro regulatorio sobre la liquidez, la baja de tasas y el mensaje explícito del equipo económico marcaron un punto de inflexión.